La apuesta verde del Tolima: Coragro y su camino hacia la sostenibilidad

Las grandes historias nacen de una idea sencilla. En este caso, de una frase que marcó el camino de una familia tolimense: “Cuidar la tierra para que ella siga cuidándonos”. De ahí nació Coragro, una empresa fundada por la Familia Guzmán en Ibagué. Todo comenzó con una preocupación muy concreta: los agricultores de la región estaban usando productos químicos que daban resultados rápidos, pero que dañan los suelos y afectan la salud de los cultivos.

“Nos dimos cuenta de que el campo necesitaba otra forma de producir”, menciona Juan Javier Guzmán, gerente comercial. “Queríamos ofrecer soluciones que ayudaran a cuidar la tierra, no a agotarla”.

En esos primeros años no había laboratorios modernos ni grandes recursos. Trabajaban en una pequeña bodega, con maquinaria improvisada y muchas ganas. Vendían los primeros productos en ferias agrícolas y recorrían veredas explicando los beneficios de lo orgánico. “Era difícil convencer a los campesinos” cuenta Juan Javier Guzmán, “muchos pensaban que los productos biológicos no servían. Pero poco a poco fueron viendo los resultados”.

La constancia empezó a dar frutos. Coragro fue creciendo, ganando confianza y demostrando que el campo colombiano podía apostar por la sostenibilidad, sin perder productividad. Su propuesta combinaba ciencia, trabajo familiar y un fuerte compromiso con el medio ambiente.

Desde el principio, el propósito de Coragro fue trabajar por una agricultura más responsable con la tierra y con quienes la cultivan. La familia Guzmán no buscaba crear una empresa más dentro del sector agroindustrial, sino desarrollar un proyecto que marcará la diferencia. Su apuesta fue combinar el conocimiento técnico con la sensibilidad ambiental, ofreciendo soluciones que regeneraran el suelo y devolvieran el equilibrio a los cultivos.

En 2021 llegó una etapa de transformación. Arturo Guzmán, actual director financiero y administrativo, asumió el reto de fortalecer la gestión interna y estabilizar la situación económica tras un periodo difícil. “Tuvimos años complicados”, reconoce Arturo. Las ventas bajaron, hubo falta de liquidez y por momentos pensamos que no íbamos a resistir. Pero decidimos sostener la empresa con nuestros propios recursos. Lo hicimos por convicción, porque sabíamos que Coragro representaba algo más que un negocio”.

Hoy, la compañía sigue creciendo con una visión clara. Han modernizado su laboratorio Timus, con el apoyo de Ecos 2.0, y han participado en programas como Fábricas de Productividad, que les han ayudado a mejorar su gestión y su eficiencia.

​​Además, Coragro cuenta con la Certificación Mayacert Organic, que avala sus productos como orgánicos y respetuosos con el medio ambiente. Esta certificación garantiza que sus procesos y productos cumplen con los más altos estándares de calidad y sostenibilidad, brindando confianza a sus clientes al elegir soluciones que cuidan tanto sus cultivos como el planeta.

Pero aún así, los desafíos continúan. “El problema no es el producto, sino la cultura”, reconoce Arturo. “Todavía hay agricultores que desconfían de lo orgánico porque llevan décadas usando químicos. Cambiar esa mentalidad toma tiempo”.

Por eso, la empresa no se limita a vender. Su equipo capacita a los productores, los acompaña en sus cultivos y comparte conocimientos para que el cambio sea real. “Nos interesa que entiendan por qué esto funciona, no solo que lo compren”, dice Juan Javier.

Con los años, Coragro ha aprendido a moverse entre los retos y las transformaciones del sector agrícola. No ha sido un camino sencillo, hubo momentos de incertidumbre, cambios de estrategia y decisiones difíciles. Pero también ha habido aprendizaje, constancia y un compromiso que no se ha perdido.

Hoy, la empresa cuenta con un equipo que entiende el valor de hacer las cosas bien, de producir sin desgastar el suelo y de mantener una relación directa con quienes trabajan la tierra. Desde la ciudad de Ibagué, siguen desarrollando procesos que buscan mejorar la productividad, sin dejar de lado el cuidado ambiental.

Por: Isabella Guevara

El contenido aquí plasmado responde a las directrices editoriales de El Anzuelo Medios. Si usted tiene alguna inquietud, queja, sugerencia o reclamo sobre este, por favor comuníquese a través del correo elanzuelomedios@unibague.edu.co o al teléfono (57)+ 8 276 00 10 ext.: 4623.