Pedagogía de respeto y aceptación al otro en los colegios católicos en Ibagué

 Por: Elisa Fernanda Pastor Quevedo.


“En el colegio María Inmaculada buscamos que todas las actividades que se realizan en la institución promuevan un ambiente sin discriminación” – Coordinadora de la institución.


La ley de convivencia del 2013 que propone revisar los manuales de convivencia con el fin de garantizar la no discriminación dentro de los colegios, es el punto en el que las instituciones comenzarán a reconstruir el reglamento estudiantil. Con el caso de Sergio Urrego ocurrido el año pasado, esta revisión también tendrá en cuenta que exista la inclusión y no discriminación de personas LGBTI. El ministerio hace un anuncio a las instituciones, donde la revisión: “debe ser para determinar que los mismos sean respetuosos de la orientación sexual y la identidad de género, ya que los colegios gozan de plena autonomía para definir su proyecto educativo de acuerdo a sus valores y principios” añadiendo que esta libertad lleva consigo la responsabilidad de velar por los derechos de los niños.

monjaEsa visión conservadora que se tiene en una sociedad como Colombia y que normalmente se lo atribuyen a la iglesia y a la religión, hace pensar que es esencial saber cómo los colegios católicos abordan los temas de la discriminación o inclusión hacia personas LGTBI. Se toma el caso concreto del colegio María Inmaculada en donde la filosofía Varialista (Pedagogía de Luis Variara) es la esencia y donde la rectora es una religiosa, que se piensan el ambiente escolar sin discriminación y aceptación a estas personas.

“Nosotros los acogemos, los acompañamos, los queremos como los hijos de Dios que son” comenta la Hermana Dora Agudelo, rectora del colegio María Inmaculada mientras en las manos sostiene el manual de convivencia, abriendo el libro delgado, comenzó a nombrar algunos artículos importantes en el tema. En varios de ellos aparece la ley 1620 del 2013 que proclama que:

“Por la cual se cree el sistema nacional de convivencia escolar y formación para el ejercicio de los derechos humanos. La educación para la sexualidad y la prevención y mitigación de la violencia escolar”.

Desde este punto el manual de convivencia del colegio María Inmaculada en Ibagué, es claro a la hora de evidenciar que no es aceptable algún tipo de discriminación, en varios de sus artículos mencionan como falta grave ser partícipe de actos e insinuaciones racistas, excluyentes y ofensivas hacia cualquier miembro del establecimiento. (Capítulo II artículo 16: faltas graves, artículo 10: derechos de los estudiantes #3).

La coordinadora académica del colegio María Inmaculada, Miriam Barreto, dice que, con el proyecto de vida, según ella con esta actividad se busca que el estudiante se descubra como persona, se acepte, se conozca, entonces el amor propio y la aceptación generan un entorno sin discriminación. También menciona las actividades como el folclorito donde la diversidad cultural y artística se destaca, de igual forma la noche de talentos que es importante para el reconocimiento del otro.

Juliana Cerón, exalumna de la institución, recuerda que cuando ella estaba en el María Inmaculada se realizaban varias campañas anti-Bullying, normalmente se trabajaba un valor cada mes, “todos esos valores eran para la construcción de que nosotros debíamos respetar y que el bullying se causaba porque no había tolerancia”.

En la clase de religión, cuenta Camila Oyuela otra exalumna de la institución, se hablaba sobre el tema de la discriminación por orientación sexual. “La profe nos hacía mucho énfasis que en esos casos hay que respetar y si la religión tiene una postura no hay que mal interpretarla porque el mayor mensaje que nos deja la biblia es el de amar al prójimo”, Camila dice que uno de sus compañeros manifestó ser gay, y que en el salón algunos se enteraron, “muy respetuosos con él, entendíamos bien la situación y todo fue muy normal en la convivencia”

Para la Hermana Dora Agudelo rectora de la Institución, las actividades también se crean para los docentes y directivos, su objetivo es tratar las situaciones más movilizadoras en el momento. La coordinadora Miriam Barreto dice que en esas reuniones se abordan casos como los de la sentencia T 478 – caso de Sergio Urrego, “analizamos las debilidades, lo que hizo falta. Ya que nos sirven como ejemplo y punto de partida para no caer en estas situaciones y no llegar a afectar al estudiante”, concluye.

Los retos son más grandes cuando se presentan situaciones problemáticas en las que el proceso con el estudiante requiere del seguimiento con el padre de familia, Barreto alude que hoy por hoy los padres de familia suelen estar muy ocupados en sus trabajos u otras actividades y muchas veces no conocen los gustos y las fortalezas de sus hijos, “tratar estos casos es difícil para la institución” afirma.

el anzuelo medios

Por su parte, la coordinadora de convivencia Adriana Murcia, nombra varios casos que han tratado en la institución en los que el colegio ha sido mediador con los padres de familia. Por ejemplo, el caso de una niña de once que estaba descubriendo y sintiendo una atracción por una niña de sexto y le regaló una chocolatina. La niña de sexto le contó a la mamá lo ocurrido. La madre muy angustiada llegó al colegio a exponer la situación. Adriana dice que lo primero que hizo el colegio fue explicar la situación, calmar a los acudientes y hablar con la madre quien es la más preocupada por su niña que es menor de 14 años. Según la coordinadora, trataron de hacer dentro de lo posible una intervención pedagógica, entonces, le explicaron a la niña de grado once que la otra niña no tenía inclinaciones homosexuales y así la tuviera, ella es menor de 14 años y que por situaciones legales los padres son los que toman las decisiones. La coordinadora indica que de inmediato el colegio brindó compañía y seguimiento por psicorientación a la niña de grado once, ya que en esos momentos no tenía bien clara su orientación sexual, y por esta confusión tampoco le había comentado a la mamá, entonces el colegio ofreció el espacio y el ambiente para generar el diálogo. Con la psicóloga se realiza el seguimiento para estabilizar emocionalmente tanto al estudiante como al padre.

Estos casos en los que están involucrados menores de 14 años son situaciones en las que el colegio tiene la obligación de tratarlos con el conducto regular. Sí la situación de las estudiantes hubiese sido un niño con niña menor de 14, también se hubiera hecho la intervención, ya que son aspectos para prestar atención y avisar a los padres.

En el colegio María Inmaculada hay desde grado Preescolar hasta grado once, entonces las edades oscilan entre los 3 a 18 años, por lo tanto, el colegio debe brindar espacios de convivencia. “por eso es que entre las normas del colegio tenemos el evitar ciertas demostraciones amorosas que sean excesivas. Porque no es el espacio propicio para hacerlo. Aquí se viene a otro compartir.” complementa la coordinadora.

Camila Oyuela, exalumna de la institución, manifiesta que: “siempre está eso de que en el colegio católico de pronto se discrimina más pero no, yo creo que al contrario constantemente se resaltan los valores en especial el respeto”.

La ley de convivencia está siendo muy puntual en que se revise en los manuales el tema de género, con mejorar el lenguaje en un pacto de convivencia no va a evitar la discriminación hay unas normas que deben velar por los derechos. Hablar de exclusión es hablar de muchos ámbitos, también se deben pensar las actividades concretas que sean punto clave para atacar la discriminación.

“Los manuales de convivencia y las actividades lo que deben liderar es el respeto, porque la mayoría de los problemas de discriminación no son por género, la mayoría se dan por condición física, económica o social”.

– Dice la hermana Dora Agudelo rectora de la institución, proponiendo la reflexión sobre el sentido de las revisiones de los manuales.

Los colegios católicos que también se han manifestado como el colegio María Inmaculada, propone un proceso pedagógico para la inclusión, no solo involucrar el manual de convivencia, sino también realizar las actividades para generar los escenarios propicios para una sana convivencia.

 


Por: Elisa Fernanda Pastor Quevedo. Estudiante de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad de Ibagué.

El Anzuelo Medios

Masoko

Contacto

 

¡Escríbanos!

 

 Ibagué Tolima

 Carrera 22 Calle 67 B/Ambalá

 +57(8)270 94 00 ext 287

 Fax: +57(8)270 94 43

 elanzuelomedios@unibague.edu.co

Acuerdo de Uso